Una gran hazaña: rafaelino escaló 104 veces el cerro Uritorco

Esta ocasión fue muy especial porque lo hizo después de una operación de corazón: “Estoy contento porque pasé la prueba de fuego y ahora pienso seguir viviendo”.

Eduardo Rossanigo es un rafaelino que desde el año 1972 escala el cerro Uritorco, una famosa montaña de la vecina provincia de Córdoba que se conoce por ser el lugar donde se dieron sucesos extraños relacionados con ovnis.

Al año 2015 ya lleva 104 ascensos, pero este último que realizó el fin de semana largo del 10, 11 y 12 de octubre, fue una ocasión especial ya que volvió a escalar su montaña preferida luego de una compleja operación de corazón y lo hizo acompañado de su familia -su esposa, su hija y su hijo del corazón- y un grupo numeroso de amigos.

Rafaela al Día entrevistó a Eduardo para que nos cuente esta gran hazaña que no tiene precedentes: “Yo escalé por primera vez en 1972 y fui una vez por año hasta 1990. En enero del ’91 participé de la Maratón Desafío al Uritorco donde me dieron un reconocimiento. El recorrido, de 19 kilómetros, partió desde la calle techada, una atracción característica del lugar, hasta la punta del cerro y se debía volver al mismo lugar”.

Desde 1999 en adelante empezó a escalar con más asiduidad, hasta llegar al 2008 y 2011 con 9 veces por año. Sin embargo, “en el 2014, por un problema de salud, no pude escalar más hasta este año. Estoy contento porque pasé la prueba de fuego y ahora pienso seguir viviendo”.

Además, dijo que “yo voy a escalar el cerro porque me gusta. No voy para ver cosas raras como ovnis, sino porque me gusta el lugar. Esto no significa que no crea en que puedan existir seres extraterrestres. Es un pensamiento muy egoísta pensar que sólo existimos nosotros. A mí me encanta el cerro porque tiene algo que atrae. Yo siempre digo que el que va una vez, vuelve”.

En un cuaderno, Eduardo lleva anotada cada anécdota, cada detalle, para que las historias puedan resistir el paso del tiempo y sobre todo, el engañoso registro del recuerdo. Su deseo es, con ayuda de un amigo de Córdoba, poder escribir un libro en el que pueda compartir sus vivencias.

Este rafaelino, es muy probable que sea la persona que más veces escaló el Uritorco, sin contar los guías que diariamente trabajan en la montaña: “El encargado me dijo una vez que un hombre de Buenos Aires tenía 70 ascensos pero hacía un año que no iba. Después nunca más volvió”.

Y ya piensa en la próxima vez: “Yo llego allá arriba y cuando bajo ya pienso cuando vuelvo de nuevo. Cada vez que llego a la cima, doy un abrazo de luz y agradezco el poder llegar y cuando me voy, también, pido para poder seguir subiendo”.

“Jesús del Uritorco”

Infinitas son las anécdotas que en más de 100 caminatas, Eduardo fue acumulando en sus recuerdos, pero sobre todo, en las hojas de su cuaderno. Él atesora una en particular, la del ascenso número 39. “En la mitad del cerro hay una piedra enorme que tenía la imagen de un Cristo del Sagrado Corazón. Cada vez que iba lo veía y en ese ascenso, en el que iba con tres amigos, encontré que el Cristo ya no estaba. A la vuelta paré. En ese momento, encontré un pedazo del corazón de la estatua. Seguí buscando para ver si aparecía algo pero no encontré nada”.

“Al mes fui de nuevo y ya fui derecho a buscar las otras partes. Esta vez encontré el pie y al mes siguiente encontré la cabecita y hasta el alambre que es la aureola. Me traje todo y los restauré. Ahora lo tengo armado en mi casa. Yo lo llamé Jesús del Uritorco”.

También comentó que “muchos hablan de la ciudad intraterrena de ERKS que está debajo del cerro. También dicen que hay portales, son tres, que se abren y cierran. Dicen que hacen un sonido muy fuerte. Yo los escuché cinco veces. El último que escuché fue en el año 2012. No existe explicación, porque en Capilla de Monte no hay industrias que pudieran generarlos. Son ruidos como de portones inmensos”.

Una vez que estuvo en la cima, Eduardo no sólo agradeció a la vida, a Jesús y a sus seres queridos por esta posibilidad, sino que se lo dedicó a un gran amigo, Raúl, que “iba a acompañarnos también. Pasó por una enfermedad grave y ahora se está recuperando pero él nos iba a acompañar en el ascenso. Incluso estuvimos a punto de suspenderlo porque no podía venir. Este ascenso y la bandera fueron una dedicatoria a él”.

Finalmente, agregó que “el cerro es mi pasión. Ya en la época de los aborígenes, era un cerro sagrado donde ellos adoraban a los dioses. Vos vas ahí sólo con tu Dios, ponés la mente en blanco y estás en paz. Siempre siento que me acompaña Jesús. Él está en todos lados y en cada uno de nosotros, pero yo digo que en el cerro Uritorco tiene fijado el domicilio”.

 

FUENTE: RAFAELA AL DIA


Etiquetas de Artículo: #uritorco
1 comentario
  • Evangelina Recan
    Evangelina Recan Gracias por compartir tu vivencia, yo ya lo subí 9 veces, y siento lo mismo que vos, que deseo subirlo cada vez más, y que allí uno está "con su Dios", que no importa quien va más rápido o más lento que uno, sólo importa la paz.Sólo por el amor al lugar.....  más
    29 de noviembre de 2015 - 2 les gusta esto